Convenientemente situada en el centro del país, la capital de Eslovenia es una de las capitales europeas más pequeñas, pero con un encanto aparte. Es fácil pasar unos días aquí sin hacer nada más que relajarse y disfrutar de la atmósfera de la pequeña ciudad. Liubliana es también un excelente punto de partida para excursiones a otros puntos de interés de Eslovenia.